Si entre los dedos se me escapa volando una flor, yo la dejo que me marque el camino.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Irracional pero con razones suficientes


Las oportunidades surgen en todo momento. Ayer ya es tarde. No sirve de excusa. El mañana será dentro de un segundo. La vida te da a elegir entre sonreír o dar la espalda, crecer o dejar que el tiempo se suicide sin sentido, continuar o derrumbarse. Todo son opciones. Eres tú el que tiene que decidir qué quiere, nadie más puede hacerlo por ti. Y tienes que tener claro que no existe la suerte ni el azar, todo pasa por alguna razón, por algo que lo desencadena. Por eso hay que aceptar que todo tiene su parte buena y su parte mala. No puedes pretender que todo sea siempre de color rosa. Si decides caminar descalzo tienes la ventaja de que sientes el alma a tus pies, pero la desventaja de que no puedes avanzar tan rápido como los demás. Por lo contrario, si decides ser como el resto, llegará un momento en el que serás olvidado por ti mismo y crearás una falsa realidad. Tendrás tu vida. Algo a lo que llamarás rutina. Pensarás que eres feliz. Que todo te va bien y que no tienes preocupaciones. Pero no te engañes. No vale la pena perder el tiempo, y menos saber que lo estás perdiendo. ¿Un consejo? Esto no se parece demasiado. Es más como una advertencia incolora, o como una amenaza insípida. No hace daño a nadie pero busca ser quemada por una persona en particular.

Conexiones inundadas


Era capaz de pensar con los labios, y no precisamente con los suyos. En ese momento todo el mundo era él, como consecuencia de que él era su mundo. La noche daba los buenos días. Todo estaba oscuro, ya que no había nada que ver. Todo parecía muy sencillo. Se limitaban a respirar a la vez. No hablaban, ¿para qué? No hacen falta palabras para poder decir las cosas. Sabían dónde estaban. O no. No tiene importancia. De lo que si estaban seguros era de que eran felices. Simplemente estaban jugando a ser niños. Sin preocupaciones.

 
Lo malo llegó cuando salió el sol. Como todos los días se pusieron su antifaz, y todo cambió. Todo quedó olvidado, como si nunca hubiese pasado.