Si entre los dedos se me escapa volando una flor, yo la dejo que me marque el camino.
viernes, 1 de junio de 2012
cada uno
Camina todos los días. Lo hace para pensar. Camina sin ningún rumbo, para no interrumpir sus pensamientos; se limita a dejarse llevar. Sabe lo que busca, pero asume que es imposible encontrarlo. Lo único que quiere es cruzarse con esa mirada, y sentir su calor. Notar como ella y esa persona están sufriendo la misma sensación en el mismo momento. Y después de dejarlo atrás, sonreír como si se hubiesen intercambiado algo mas que miradas.
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