Solo quería llegar a casa. Tumbarse en su cama y taparse con una canción. Sentir sus latidos. Es lo que necesitaba en ese momento. Sentir que estaba sola, sin compañía.Soledad. Frío. Necesitaba asegurarse de que nadie iba a hacerle daño. Se encerró en su cabeza sin saber que es posible defraudarse a uno mismo y que, cuando es así, duele mil veces más que cuando eres decepcionado por otra persona. Estallas por dentro, y lo peor es que nadie se da cuenta.
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