Sus soldados son flores de madera, y mi ejército no tiene bandera, solo un corazón-
-condenado a vivir entre maleza, sembrando flores de algodón.
*Y dejar de lado la vereda de la puerta de atrás por donde te vi marchar
*Y dejar de lado la vereda de la puerta de atrás por donde te vi marchar

No hay comentarios:
Publicar un comentario