Soplaste al viento y esperabas que él te lo devolviera tarde o temprano; pero nunca regresó. No fue capaz de volver porque te encerraste en tus verdades y no fuiste capaz de mentir cuando era necesario. Hay que saber más de lo habitual, porque sino, en el mejor de los casos, nos acabarán comiendo. Comer o ser comido". La teoría está bien clara, pero existen pocos que lo pongan en práctica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario