Si entre los dedos se me escapa volando una flor, yo la dejo que me marque el camino.

domingo, 13 de mayo de 2012

un poco de sal.

Muchas veces asociamos las miradas perdidas a una persona. Muchas veces atamos suspiros vacíos a millones de emociones. Muchas veces nos hacemos creer que estamos solos, aunque estemos rodeados de gente. Muchas veces guardamos detalles en nuestra cabeza convirtiéndolos en veneno. Muchas veces vivimos sin vivir, siendo nosotros mismos los culpables, e intentamos echarle esta culpa a la lluvia o al mal tiempo. Muchas veces no nos damos cuenta de lo que realmente tiene valor. Bien, pues todo esto tiene que acabar. Tenemos que reír con la boca y con los ojos Tenemos que saltar hasta que sintamos solo el aire. Tenemos que llorar de la risa por una mueca ante el espejo. Tenemos que correr por la ciudad con los ojos cerrados, sin ningún rumbo marcado. Tenemos que romper los esquemas y enseñarle a todo el mundo quienes somos en realidad. Tenemos que romper un viejo recuerdo contra el suelo y soltar una carcajada mientras giramos sin control. Tenemos, simplemente, tenemos que saber como cambiar.

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